1 Planea con
anticipación para que tengas tiempo libre al salir de la escuela. Si tienes un
período libre en la escuela, haz toda la tarea que puedas en ese momento.
Cuanto más avances mientras estás en la escuela, menos tarea tendrás que hacer
en casa. Trata de hacer todo esto en la clase (si te dan tiempo), en el
almuerzo, o cualquier otro tiempo libre que puedas tener. De esta manera
puedes, también, obtener ayuda en la escuela, si no entendiste tu tarea.
Pregunta a tus profesores cuando están disponibles: están ahí para ayudarte.
Deja que te ayuden.
Pon la tarea más difícil de la clase al inicio de tu lista. Esto es útil
por varias razones, primero, cuando inicias una tarea difícil la parte
inventiva de tu mente es la primera en actuar. Si no lo entendiste desde el
principio, todavía tienes tiempo intentarlo una vez que lo has pensado un poco
más, y así no te atorarás con algo difícil que absorberá todo tu tiempo sin dejar tiempo libre para lo más fácil:
2 Resúmelo: convierte tu trabajo en una sola pieza, repasa
rápidamente el tema, como si fueras una computadora y estuvieras escaneando.
~ Lee los encabezados, la introducción, los mapas, las gráficas, las
fotografías, títulos, letras en negrita o cursiva, notas, el resumen del
capítulo para obtener ideas y perspectivas o ángulos para obtener ideas
que estimulen tu pensamiento.
~ Comienza a plantear tu respuesta a cada problema y preguntas del ensayo por
partes. Primero haz un enunciado o paso, hazlo de manera lógica paso a paso.
~ Agrega un segundo paso y otro, cada uno fluyendo del anterior. Si vas
avanzando de una frase o enunciado a la vez hace posible que escribas o hagas
algo.
3 Establece un sistema de metas y
recompensas. Una vez que has alcanzado tu meta y terminado tu tarea, date una recompensa
con algo pequeño que disfrutes y que puedas hacer después de terminar. Evita
recompensarte con comida o postres, ya que puedes tener un problema de salud
después. Si decides usar los alimentos como recompensa, come una ensalada
pequeña, una o dos galletas, 3 o 4 almendras o una taza de té. Guarda un libro
especial para leer cuando termines la tarea, o haz planes para hablar con un
amigo por teléfono tan pronto como ambos hayan terminado su tarea. Visita tu
sitio web favorito, o incluso dedícate a realizar un gran proyecto que siempre
has querido hacer.
·
Aprovecha los días festivos o vacaciones como una manera de mantenerte
motivado. Piensa desde el jueves que ya casi es fin de semana, que terminarás
la tarea para tener el fin libre. Y si las vacaciones de invierno o de verano
están cerca y cuando termines tu tarea, las disfrutarás al máximo.
4 Evita dejar tus actividades para
después. La manera más segura de vencer esto es hacer las tareas que tienes
en el momento en el que se te asignan, no después.
·
Piénsalo de esta manera: Si postergas el trabajo, pasarás más tiempo
preocupándote de ello, que lo que tardarías en terminarla. Si la haces en el
momento en el que te toca hacerla, tendrás más tiempo para relajarte.
5 Administra tu tiempo, para que no
trabajes el doble. Un cerebro frito absorbe poquita información. Separa tu tarea en
pedazos pequeños. Toma descansos regulares. Pon un cronómetro, programa 5 a 10
minutos cada hora para descansar mientras haces tú tarea. Levántate, estírate,
y muévete. Bebe agua y come un poco de fruta: el agua refrescará tu cuerpo, y
1/2 manzana proporciona un mejor efecto que una bebida azucarada, energética.
6 Piensa en las consecuencias. ¿Qué pasará
si no haces la tarea? ¿Te pondrán una nota mala? ¿Tu maestro se decepcionará de
ti? Si no crees que nada de esto te puede pasar a ti, recuerda que la tarea es
en realidad un medio para ayudarte a aprender. En el mundo real, el
conocimiento te ayuda a dominar las reglas del juego.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario