1
Reúne tus materiales y encuentra un
lugar tranquilo en el que trabajar. Deshazte de las distracciones y
aléjate de la computadora (o cierra el correo electrónico, Facebook y mensajería instantánea) y
de tu teléfono.
2
Empieza haciendo un resumen muy
completo del material que necesitas memorizar. El orden
cronológico es una buena manera de comenzar. Usa tu libro de texto como guía
(muchos de ellos tienen resúmenes o listas con conceptos clave). Enumera
únicamente los hechos importantes por orden cronológico y deja bastante espacio
entre ellos para rellenarlos después con detalles que sean necesarios.
3
Lee el texto que se te ha asignado. Según lo
lees, rellena tu resumen con detalles clave; no escribas todo lo que leas ya
que no puedes memorizar todo. En su lugar, piensa cuáles son las
cosas más importantes y añádelas a tu resumen.
4
Continúa tu lectura revisando tus apuntes de
clase. La información que se te dé en clase es lo que el profesor
considera realmente importante, así que asegúrate de incluirla
en tu resumen.
5
Sigue elaborando tu resumen hasta que
tengas una descripción completa de los acontecimientos que necesites aprender
con tus propias palabras. Puedes dibujar flechas de una persona o
acontecimiento a otro y añadir notas para ilustrar las relaciones entre
acontecimientos.
·
Haz una línea temporal. Hay muchas páginas en la red que te permiten
elaborar tus propias líneas temporales digitales. Cuando las haces tú mismo
tienden a permanecer mejor en tu memoria ya que son tu propia creación.
6
Mientras estudias céntrate en la
historia en general. Los grandes eventos históricos no suceden porque sí. Recuerda
pensar sobre la historia en la historia. Así es cómo te
enterarás realmente de todo.
7
Estudia tu resumen. Puedes
revisar tu resumen más rápidamente que si lees todo el texto o tus apuntes.
Elabora tarjetas mnemotécnicas para las cosas importantes que necesites
revisar.
8
Pruébate a ti mismo. Una vez hayas
estudiado tu resumen y sepas bien todas las cosas, aparta tu resumen y prueba a
repetirlo de memoria. Esto te dirá lo que realmente sabes. Si no te sale todo a
la primera, al menos ya sabes cómo estudiar; una vez puedas repetir todo a
partir de cero, ¡sabrás que has memorizado tu lección de historia!
Más consejos
Necesitas intentar recordar la información para
asegurarte de que la sabes. Simplemente volver a leer las cosas no ayuda a tu
memoria tanto como intentar recordarlas.
Asegúrate de que no hay cosas a tú alrededor que te
distraigan como tu teléfono, electrodomésticos, televisión, etc.
Una de las mejores formas de mejorar tu memoria
para hechos históricos es probarte a ti mismo o hacer que alguien te
pregunte. Haz tarjetas mnemotécnicas con fechas clave, personajes o
acontecimientos en un lado y hechos importantes en el otro. Utiliza estas
tarjetas para probarte a ti mismo o dáselas a tus padres o amigos para que
ellos te pregunten.
Sigue leyendo, primero debes organizar las
lecciones o el orden en el que las vas a estudiar. Presta atención a las
palabras clave y, lo que es más importante, trata de memorizar lo que haces
semana tras semana. Revisa tus apuntes al final de la clase o cuando llegues a
casa.
Si tus amigos hacen sus propios resúmenes, compara
tus apuntes con los suyos para ver si ambos tenéis las mismas cosas. Esto ayudará
a saber si tomas nota de la información correcta.


